Silverio Sánchez Corredera

Mi Biblioteca Editorial SSC 729

Ahora destacamos:

RELATO      Me llamo Emma. Soy un bebé

 

 

 

 

Ya habéis olvidado que fuisteis bebés.

 

Voy a contaros cómo los niños

somos niños

 

(Emma) 

 

 

 

Me llamo Emma. Soy un bebé

 

Editorial Caligrama 2018

 

 

Me llamo Emma. Soy un bebé  es un relato que explora las vivencias de una niña desde que nace hasta que cumple veinte meses.

Cuando aún no sabe pensar ni hablar, se mueve como pez en el agua entre los sentidos que el mundo contiene.

El bebé nace sin yo y tiene que construirlo. Y ha de descubrir a su madre, a su padre y todo lo demás.

La historia nos guía hasta que Emma empieza a manejarse con cierta soltura en nuestra lengua. Antes de aprenderla, ella tiene su propio lenguaje, el mismo que hemos hablado todos al nacer, el que la especie humana hereda al llegar al mundo.

 

Es Emma misma quien nos cuenta en primera persona sus vivencias. La labor del autor de este libro es hacer, así pues, de traductor.


Venta en librerías habituales

 

 

En Gijón, en las librerías:

 

Paradiso (Calle La Merced, 28)

La buena letra (Calle Casimiro Velasco, 12)

Central (Calle San Bernardo, 31)

Senda (Calle Celestino Junquera, 10)

Atenea (Carretera de la Costa, 136)

 La luna lee (Calle Marqués de Casa Valdés, 67)

 

 

                          Caligrama es un sello editorial de la Penguin Random House Grupo Editorial.

 

INFORMACIÓN EN:        https://www.caligramaeditorial.com/

 

                                   https://www.caligramaeditorial.com/catalogo/

 


PRESENTACIÓN DE LIBRO Y EXPOSICIÓN DE SUS DIBUJOS

 

La Galería Cornión se complace en invitarle a la presentación del libro

 

Me llamo Emma. Soy un bebé

de SILVERIO SÁNCHEZ  CORREDERA

 

En consonancia, la galería inaugura los dibujos de RAFA ROLLÓN, a lápiz y gouache, que compuso para las ilustraciones y portada del libro. La exposición de estos quince originales acompañará a una muestra pictórica más amplia del artista.

Galería Cornión, c/ La Merced 45, Gijón

 

Viernes, 29 de marzo, 19:15 horas.

 

Tras abrir el acto Amador Fernández Carnero (galerista), intervendrán Rafa Rollón (dibujos) y Silverio Sánchez Corredera (relato)

 


En la galería Cornión de Gijón, fotos del acto de Presentación, de:

 

Me llamo Emma. Soy un bebé (Caligrama, 2018)

 

e inauguración de los dibujos de Rafa Rollón

 

para las ilustraciones del libro

 

(29 de marzo de 2019)

 



NOVELA           Mundus

Mundus (2017)

 

La edición se encuentra

en papel 

y en

libro electrónico (ebook)

 

https://www.amazon.es/

 

 

En librería PARADISO, Gijón


Edmundus vive en el siglo XXV. Las patologías mentales crecen sin parar y el sistema educativo fracasa. El filósofo hace tiempo que dedica su vida a remediar estos dos problemas. El gobierno de la Confederación no sabe cómo controlar la alienación moral de la población.

 

Una lucha por el poder se teje ocultamente. Adolph se cree llamado a dar un vuelco a esa civilización agonizante. Bajo su imperio, la violencia sistemática será ineludible y deseable.

 

Silvia y Yóbrek, los nietos de Edmundus Delmundo, mantienen intensos lazos de afecto con su abuelo, que les llevarán a  implicarse en sus mismos ideales, y arriesgarán sus vidas, enfrentados a Adolph.

 

¿Es posible que esté tocando fondo el modelo de civilización de los últimos siglos, basado, según parece, en la libertad y en la igualdad?

 

La trama de Mundus indaga en la lucha entre el bien y el mal: ¿en qué consiste el mal?, porque acaso: ¿no será una consecuencia necesaria de la lógica del mundo? Y, entonces, ¿es posible responder estas cuestiones si no se toma la suficiente distancia?

 

Los protagonistas, además de vivir en su presente, tratarán de comprenderse a sí mismos tomando una perspectiva histórica que los trae a nuestro tiempo: las semillas que se ven florecer, ¿en qué medida se sembraron siglos atrás?

 

Los malos disponen de unas armas que les otorgan una inicial ventaja pero, entonces, ¿qué armas deben utilizar los buenos para que no sea una pugna ingenua y perdida de antemano?

 


 

 

En Mundus el autor se ha propuesto avanzar cuatrocientos años con el fin de poder contemplarnos con suficiente distancia.

 

¿No entendemos ahora lo que pasaba en la época de Cervantes o Shakespeare, mejor que ellos a sí mismos?

 

¿Y no vemos cómo parte fundamental de lo que entonces se sembró florece, para bien y para mal, ahora?

 

Mundus se aúpa en las alas de la ficción. El recreo estético se despliega fluidamente. La intriga narrativa y los momentos de suspense a lo largo de toda la historia son frecuentes. Y la trama se construye desde la acción, una acción en parte policial, en parte distopía y en parte ciencia ficción.

 

Mundus es también una novela filosófica. Por esa razón, existe un andamiaje que nos lleva a una reflexión de fondo en todo su hilo narrativo. En algunas escenas concretas esta reflexión aparece en primer plano, con el fin de conmover el espíritu del lector en sus emociones pero también para que tome partido racional y crítico.

 

Por ello, en la trama de Mundus se ha propuesto establecer una tensión entre un futuro probable y lo que nuestra civilización presente estaría ya proyectando. De este modo, se abre la ocasión de reflexionar sobre las consistencias/inconsistencias de la civilización en la que nos hallamos: ¿en la senda de un prometedor progreso?, ¿o quizá al contrario?

 

Por ello, la perspectiva desde la que se ha escrito Mundus, perspectiva implícita mucho más que explícita, es la siguiente:

 

Pretendemos haber encarrilado nuestro progreso en la libertad, la igualdad y la fraternidad, ¿seguro? Y, en todo caso, ¿no debemos plantearnos de qué libertad-igualdad-fraternidad hablamos? Los personajes de Mundus se encuentran, precisamente, con la imperiosidad de contornear bien estas ideas prácticas.

 

 

 

Asistiremos a dos modelos confrontados: el representado por Edmundus Delmundo y sus dos nietos, Silvia y Yóbrek, y el que trata de imponer Adolph. Repensar el ideal global de civilización, en el que luchan protagonistas y antagonista, conlleva reflexionar sobre ciertos hilos conductores de la vida personal y social:

 

-¿No es preciso reordenar la religión dentro de la cultura?

 

-¿No es necesario que la sexualidad, como pulsión elemental, entre en equilibrio con el resto de estratos de la persona?

 

-La dimensión estética y la ética, los dos polos que regulan la vida, ¿no han de encontrar su equilibrio recíproco?

 

-Las exigencias políticas y los valores ético-morales (sin olvidar los conflictos entre lo ético y lo moral), ¿no han de ser calibrados adecuadamente en una sociedad que siga aspirando a la justicia?

 

-¿No es preciso seguir buscando denodadamente el modelo idóneo de educación: racional y emancipadora?

 

-¿El equilibrio personal no ha de ser una tarea elemental en cualquier proyecto de vida? Y para ello:

 

* ¿No hemos de tomar conciencia de que existen comportamientos autodestructores? ¿y de que una de nuestras principales exigencias es cómo prevenirse ante ellos?

 

* ¿No debemos prever las patologías más maléficas que nos acucian?, ¿y no debemos saber cómo encararlas?

 

* ¿Los valores no son plurales y diversos? ¿Y, no obstante, no es verdad que los valores existen? Y, entonces: ¿no es preciso mantener despierta y lúcida una actitud crítica y autocrítica para contornear bien las divisorias entre el bien y el mal, y para no caer ni en el nihilismo ni en el confusionismo relativista?

 

* ¿No es verdad que en la historia se han cometido grandes errores? ¿No es necesario huir como de la peste de algunos de ellos: de la búsqueda del tirano “liberador” o de la renuncia al gobierno racional de sí mismo?